En medio de la creciente tensión entre Estados Unidos y China, especialistas y académicos analizaron los retos de la política exterior peruana durante el segundo Congreso Nacional de la Asociación Peruana de Estudios Internacionales (APEI), realizado el 17 y 18 de agosto en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).
En diálogo con La República, Óscar Vidarte, presidente de la APEI, sostuvo que el Perú debe mantener una política exterior equilibrada y evitar alinearse con alguna de las dos potencias.
El congreso reunió a académicos, especialistas, profesionales, egresados y estudiantes interesados en los asuntos internacionales. Según Vidarte, durante las jornadas se desarrollaron más de 22 mesas entre paneles y mesas redondas, con más de 95 presentaciones.
El encuentro también contó con la participación de académicos internacionales como Michael Shifter, de Georgetown University, y José Briceño, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Asimismo, se realizó una mesa especial con representantes del recientemente creado Centro de Estudios Global y Estratégicos del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Para Vidarte, estos espacios son fundamentales en un contexto internacional caracterizado por guerras, crisis, vulneraciones de derechos humanos y, al mismo tiempo, oportunidades de cooperación entre los Estados.
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Perú debe mantener el equilibrio entre Estados Unidos y China
Uno de los principales desafíos para la política exterior peruana es definir su posición frente a la creciente competencia entre Estados Unidos y China. Para Vidarte, el país debería recuperar una estrategia basada en el equilibrio y evitar alinearse con alguna de las dos superpotencias.
El especialista recordó que la política exterior peruana durante años buscó mantener relaciones con ambos países y promover vínculos con diferentes actores internacionales. Esta estrategia, explicó, ha sido denominada de distintas maneras, como hedging, ambigüedad estratégica, no alineamiento activo o neutralidad activa.
"En todo caso hablamos de equilibrio, de no alineamiento a ninguna de las dos superpotencias", sostuvo Vidarte, quien consideró necesario recuperar ese camino debido a la posición de un país como el Perú dentro del escenario internacional.
El politólogo señaló que tanto Estados Unidos como China son socios importantes para el país y que la relación con Beijing no debe analizarse únicamente desde una perspectiva económica.
Chancay y la creciente presencia de China
La presencia económica y política de China en el Perú ha adquirido mayor relevancia en los últimos años, particularmente por proyectos como el megapuerto de Chancay.
Frente a ello, Vidarte sostuvo que el país debe fortalecer sus vínculos con China sin descuidar la relación estratégica que mantiene con Estados Unidos. A su juicio, el Perú tiene la posibilidad de mantener relaciones simultáneas con ambas potencias y, además, ampliar sus vínculos con otros países.
"Debemos tener una mano a Estados Unidos, otra en China y abrir más manos hacia más países", explicó.
El presidente de la APEI consideró que el futuro de la política exterior peruana dependerá, en parte, de cómo evolucione la competencia por la hegemonía mundial entre Washington y Beijing.
Asimismo, planteó que el reto para el Perú será aprovechar su posición dentro de un escenario que todavía considera multipolar y utilizarla para ampliar sus relaciones internacionales.
Criminalidad transnacional, uno de los principales retos
Con el inicio de un nuevo gobierno, un nuevo gabinete y una nueva conducción de la Cancillería, Vidarte identificó varios desafíos para la diplomacia peruana. Entre ellos, destacó la necesidad de enfrentar la criminalidad transnacional mediante mecanismos de cooperación internacional.
El especialista señaló que ningún país puede combatir por sí solo este fenómeno y consideró necesario fortalecer la colaboración con otros Estados. En ese sentido, mencionó la propuesta del actual Gobierno de impulsar mecanismos de cooperación con los países de la región y Estados Unidos.
Sin embargo, expresó sus dudas respecto a que esta sea necesariamente la mejor alternativa y consideró que será necesario evaluar cómo se implementa.
Para Vidarte, la cooperación internacional también debe extenderse a otros asuntos que forman parte de la agenda global.
Cambio climático, Medio Oriente y Asia-Pacífico
La situación en Medio Oriente, las vulneraciones de derechos humanos y el cambio climático son otros de los temas que, según el politólogo, deben formar parte de las prioridades de la política exterior peruana.
Asimismo, planteó la necesidad de profundizar la inserción del Perú en el Asia-Pacífico, aprovechando los avances alcanzados mediante mecanismos como APEC y la Alianza del Pacífico, además de la infraestructura del puerto de Chancay.
El desafío, sostuvo, será lograr que Chancay trascienda su función como centro logístico regional y se convierta también en un polo de desarrollo para el país.
Protección de los peruanos en el exterior
Otro de los retos señalados por Vidarte está relacionado con los aproximadamente cuatro millones de peruanos que viven fuera del país. Ante un escenario internacional cada vez más complejo para los migrantes, consideró que la protección de los connacionales debe ocupar un lugar importante dentro de la agenda de la Cancillería.
En ese sentido, sostuvo que la política exterior peruana tiene por delante una agenda amplia que requiere combinar la defensa de los intereses nacionales, la cooperación internacional y el fortalecimiento de las relaciones con distintas potencias.
Para Vidarte, el desafío será mantener una política exterior equilibrada que permita al Perú desenvolverse en un mundo cada vez más competitivo y multipolar, sin quedar condicionado por la disputa entre las dos principales potencias mundiales.
