¿Alguna vez te has mirado al espejo para hablar contigo mismo? Puede parecer una práctica extraña, pero los expertos en psicología afirman que este gesto guarda un significado más profundo de lo que imaginas. No solo se trata de una forma de comprender las propias emociones, también existen otras respuestas. Para conocerlas, te invito a leer este artículo informativo.
No todas las personas se dan el tiempo de pararse frente a un espejo y comenzar a hablarse a sí mismas, ya que lo consideran una práctica innecesaria. Sin embargo, desconocen que trae beneficios llamativos para la salud mental.
En ese sentido, los especialistas en psicología han realizado distintos estudios al respecto para saber qué tipo de personalidad presentan estos individuos, lo cual ha causado sorpresa por los resultados obtenidos.
Qué dice la psicología sobre las personas que se hablan frente a un espejo
Según Miguel Ángel Rizaldos, especialista en Psicología Clínica, las personas que se hablan frente a un espejo de manera frecuente suelen revelar que intentan mejorar la autoestima que presentan.
También funciona como una técnica de introspección, ya que los individuos realizan una mirada hacia su interior para evaluar sus acciones, pensamientos y estados de ánimo que presentan cada día.
En el caso de los expositores, es una técnica que practican con frecuencia, pues pretenden examinar detalles precisos de sus presentación, tales como la forma en que se expresan, sus gestos y sus hábitos posturales.
En realidad, hablarse frente al espejo suele reflejar fortalezas psicológicas. Distintos estudios coinciden que las personas que aplican este hábito autorregulan mejor sus emociones, son resilientes, enfrentan situaciones incómodas y presentan mayor confianza en sus propias decisiones.
Cómo realizar la terapia del espejo
En caso estés interesado por conocer un poco más sobre tu ser interior y mejorar ciertos puntos negativos, el Centro de Neurología Avanzada (CNA) realiza una serie de recomendaciones que pueden servirte:
- Busca un momento de tranquilidad o privacidad. Respira hondo e intenta relajarte.
- Mira hacia el espejo y descríbete de manera objetiva y neutral.
- Comienza a valorarte; evita los pensamientos desagradables.
- Elabora y anota en un cuaderno las respuesta de preguntas como “¿Qué ves en el espejo?“, ”¿Puedes describir a la persona que tienes adelante?“, ”¿Qué cosas buenas tiene?“, ”¿Qué cosas malas tiene esa persona?“, entre otras.
