Aún no habían estrenado la temporada 4 de su serie “Reacher” (protagonizada por Alan Ritchson y basada en las novelas del maestro del thriller Lee Child), y Prime Video ya anunciaba su quinta y próxima entrega, aunque sin fechas de producción y estreno, obviamente. ¿Qué lleva a la gigante plataforma de streaming a apostar casi ciegamente por algo sin saber cómo le irá en lo anterior?
Tal vez la idea de que estas compañías millonarias no dejan nada al azar gana asidero cuando, estrenados ya los primeros 4 episodios de la temporada 4 (cada miércoles se emitirán los siguientes 4 pendientes), queda claro algo: la serie no ha decaído, sino que, por el contrario, se consolida año tras año con ingredientes de una receta que cada vez vale más su peso en oro.
Lo resumimos en un párrafo. Jack Reacher es un retirado policía militar que, tras años de carrera especializado como investigador, se retira y, ya en esa condición, lejos de quedarse en casa viendo fútbol americano y comiendo alitas a la BBQ, decide recorrer los Estados Unidos haciendo sufrir a los malos.
En las primeras temporadas, la propuesta a cargo de Paramount Studios y Amazon MGM Studios mostraba al ‘fortachón’ Reacher enfrascándose en problemas que pusieron más de una vez su vida en riesgo. Cada una de las tres entregas, sin embargo, tenía siempre una conexión con su pasado. Una alusión, un recuerdo o la presencia de un excompañero que reaparecía en su vida para ayudarlo con su objetivo de ‘salvar’ a quien lo necesite.
La cuarta temporada de “Reacher” tiene al personaje interpretado por Alan Ritchson anclado notoriamente en su presente. Al menos hasta su episodio número 4, nada del caso que debe resolver lo une a sus antecedentes como policía militar. Si bien él una o dos veces debe contar ese acápite en su hoja de vida, la historia corre siempre hacia adelante, y el experimento resulta exitoso.
La cuarta temporada de “Reacher” (estrenados sus tres primeros episodios el 12 de agosto y el cuarto el 19 de agosto) se basa en “Mañana no volverás” (“Gone Tomorrow”), bestseller que Lee Child publicara originalmente en el año 2009. En pantalla veremos al fortachón caminando por las calles de Filadelfia luego de pasar algunas horas en un club nocturno. Alrededor de las 2 de la mañana, opta por buscar algo de comer en un food truck. Minutos después, este se dirige al subterráneo. De pronto, se percata de dos cosas. Primero, la poquísima (y rarísima) gente dentro del vagón. Segundo, una mujer lo mira a lo lejos con cara de aterrada.
Como hemos dicho en el pasado, nada pasa desapercibido para Jack Reacher. Nuestro héroe de acción sospecha que algo raro ocurre con esa dama de origen asiático. Ella, Anna Merrick (Karen Kwong-Chip), se pone aún más nerviosa cuando lo ve acercarse. La mujer no tenía una bomba para explotar el tren, sino un arma. Quiere quitarse la vida. Él intercede, ella le pregunta si se trata de un policía, Jack comete el error de responderle que sí (“pensé que eso el daría sensación de seguridad”, se excusaría luego), pero todo luce tarde. Anna se mata y comienza la historia.
Algo que ha acompañado a esta serie de acción como uno de sus principales puntos a favor es la acertada elección de su casting. Repitiendo muy pocos personajes de temporada a temporada (la principal, seguramente es Neagley, la agente y excompañera militar de Jack que interpreta María Sten, y que tendrá su propia serie desde el 16 de setiembre), “Reacher” prefiere lanzar nuevos rostros al lado de Alan Ritchson. Como ha pasado en las entregas anteriores, aquí hay dos explicaciones: o muy buenas sesiones de ensayos con Alan, o un jefe de casting notable. En esta ocasión, los personajes que van a la par de Jack Reacher son cuatro en orden de importancia:
La oficial Tamara Green es, de lejos, la mejor. Interpretada por Sydelle Noel, estamos ante una oficial de policía local que parece ensimismada en un trabajo de oficina. Sin mayores aspiraciones, de un momento a otro conoce a Jack Reacher, y este la ‘convoca’, la motiva y devela toda su capacidad. Conforme avanza la serie, Noel demuestra de qué está hecha, corriendo, peleando, pero, sobre todo, convirtiéndose en una completa ‘socia’ de un personaje que lleva tres temporadas rompiendo todos los récords de visualizaciones en streaming.
El segundo personaje que acompaña a Reacher es Jacob Merrick, hermano de la mujer que se quitó la vida al inicio de la serie. Interpretado por Christopher Rodríguez-Marquette, este es otro oficial de la ley, casi un patrullero, que no tiene motivaciones hasta que decide ir en búsqueda de aquellos que forzaron a su hermana a una decisión tan dolorosa como dispararse dentro de un metro.
Acompaña la historia Agnez Mo interpretando a la periodista Lila Hoth, quien busca la verdad e induce a Jack Reacher a seguirlo en su propósito. Ella asegura ser hija de Anna, aunque luego cambia su versión. Lo que parece ser un drama familiar termina siendo un problema político. El fortachón, entonces, irá por Filadelfia y Baltimore en busca de una USB que, supuestamente, Anna Merrick tenía al momento de quitarse la vida.
Luego viene un personaje secundario llamado Russell Plum, un periodista independiente interpretado por Kevin Weisman, que termina involucrado en esta búsqueda porque va detrás de uno de los perseguidores de Jack Reacher: la CIA. Lleva años investigando sobre la agencia, a la que culpa de haberlo hecho echar de medio de prestigio como el Washington Post y The Examiner.
Retomando el hilo conductor de esta historia, Jack debe ir en búsqueda de la USB, pero no está solo. En una vía paralela se cruzan desde la CIA hasta matones de poca monta que desean el material dentro de la memoria digital. ¿Qué esconde la USB? En palabras de Lila Hoth, Anna Merrick accedió a información que confirmaría la participación y apoyo de los Estados Unidos en la persecución y maltrato de disidentes políticos de hace un par de décadas. Como cabeza de todo esto estaría nada más y nada menos que el senador John Sampson (Marc Blucas), quien en el momento de los abusos era jefe de un batallón asignado a la zona.
Blucas también demuestra toda su capacidad porque logra dar vida a un político encantador que siempre tiene las respuestas adecuadas a las interrogantes más complejas. Así pues, no le huye a Ritchson cada vez que este lo busca para aclarar una nueva revelación. Claro, hasta que la muerte lo cerca. Su asesor jefe de personal se suicida frente a él y Ritchson, justo cuando este último le pide aclarar una verdad demasiado incómoda: ¿qué hacía en el vagón donde Anna Merrick se mató al inicio de todo esto, pero, sobre todo, por qué huyó velozmente de la escena del crimen?
Los cuatro primeros episodios de esta nueva temporada funcionan porque se sostienen en las fortalezas de las primeras. Hay una impronta que combina peleas (acción), revelaciones (drama) y política (de alto nivel). A todo esto, por supuesto, hay que sumarle el humor complejo de Jack Reacher (“¿Qué es OnlyFans?“), la buena química con Tamara y Jacon, además de la sensación permanente de que la verdad puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Así, pues, Nick Santora y el equipo de realizadores de esta nueva temporada dejan el interés en un nivel alto para los cuatro episodios que restan, pero, sobre todo, para rompernos la cabeza pensando cómo podrían mantener una intensidad en la ya confirmada próxima (quinta) temporada.
