El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, en su presentación ante el Pleno de la Cámara de Diputados, anunció que tienen objetivos con plazos fijos para medir la eficiencia gubernamental, y que el primero de ellos es para diciembre del 2026.
Durante su exposición sobre transparencia pública, el jefe del gabinete aseveró: “No todo resultado se obtiene en seis meses, pero en seis meses sí tiene que poder demostrarse que el Gobierno empezó, contrató, entregó, aprobó, destrabó o puso en funcionamiento aquello que dijo que iba a hacer”.
La sesión plenaria, dirigida por Oscar Reto (Partido del Bueno Gobierno) se realiza en cumplimiento del artículo 130 de la Constitución y sin una posterior cuestión de confianza, pero sí con la presentación de Galarreta y de su Gabinete Ministerial.
“El país ya no quiere más años perdidos en debates, enfrentamientos o crisis políticas sin soluciones. Quiere que sus autoridades resuelvan”, enfatizó Luis Galarreta.
En esa línea, planteó establecer una relación de cooperación institucional con el Parlamento: “Que este sea el inicio de una nueva era política: menos confrontación estéril, más coordinación; menos trámites y discursos, más soluciones”.
Para ello, la Presidencia del Consejo de Ministros estructuró metas hacia diciembre de 2026, julio de 2027 y el año 2031 al final de su mandato.
Luis Galarreta reconoció en su mensaje final que el Parlamento ejerce control político y no ejecuta de forma directa obras públicas, agua potable ni títulos de propiedad. No obstante, instó a los diputados a coordinar con los ministros para destrabar los obstáculos administrativos locales.
Finalmente, el premier ratificó el compromiso del Gobierno de asumir sus funciones sin excusas, con firmeza y sentido de urgencia. Aseguró que la gestión de Keiko Fujimori no administrará las crisis, sino que tomará decisiones para dejar un país estable a las futuras generaciones.
Luis Galarreta informó sobre el aparato público y sostuvo que recibieron “un Estado desordenado y desbordado frente a los grandes problemas del país”. Según denunció, la estructura estatal se encuentra entrampada por una burocracia ineficiente que actúa de forma tardía ante la delincuencia y las emergencias climáticas.
“El Perú no está mal porque no sepamos cuáles son sus problemas, ni porque la democracia, la libertad individual o la libertad económica hayan fracasado. Está mal porque durante demasiado tiempo f
