El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo "dista muy lejos de estar bajo control". El funcionario habló al inicio de la reunión del Comité de Emergencia para el brote, convocada tres meses después de que la OMS declarara una emergencia internacional por esta crisis sanitaria. "Ha tenido una gran ventaja inicial y todavía estamos intentando alcanzarlo", señaló.
Desde la declaración del 17 de mayo, "la epidemia se ha propagado rápidamente y el riesgo de aún mayor expansión tanto dentro del país como a escala internacional sigue siendo elevado", aseguró Tedros. El brote permanece circunscrito a la República Democrática del Congo, aunque las provincias afectadas ya suman seis. Los intensos movimientos de población en el este del país, aunados a la inseguridad de una zona golpeada por el conflicto armado, alimentan la propagación del virus.
Episodio de ébola más mortífero en la RDC
Con casi 5.000 casos confirmados y más de 2.300 muertos, esta es la epidemia más letal en la historia de la República Democrática del Congo y la segunda mayor desde que se conoce el virus, solo por detrás del que causó 11.000 muertes en África occidental entre 2014 y 2016. Tedros advirtió la semana pasada que, al ritmo actual de contagios y fallecimientos, podría superar en víctimas al ocurrido hace una década.
Uno de los factores que más preocupa al director de la OMS es dónde mueren los pacientes. "En sus hogares, en sus comunidades, fuera de los centros de tratamiento y de las listas de contactos. Estas muertes apuntan a una cadena de transmisión que aún no hemos identificado", reconoció. Mohamed Janabi, director regional de la OMS para África, señaló que más del 70% de las personas fallecen en la comunidad en lugar de hacerlo en los centros de tratamiento. En Ituri, epicentro de la emergencia, líderes locales explican que muchas familias desconfían de esos centros y solo llevan a los enfermos cuando la situación ya es grave.
Tedros recordó que el brote generó inicialmente contagios en la vecina Uganda, donde la transmisión ya fue detenida tras registrarse 20 casos y dos muertes. También advirtió que "el mes pasado un viajero llevó el virus a Francia", lo que confirma que el riesgo "no se detiene en las fronteras" de la República Democrática del Congo. Por ahora, la OMS clasifica el peligro de propagación como "muy alto" dentro del país, "alto" en las naciones vecinas y "bajo" en el resto de África y otros continentes.
La variante Bundibugyo no tiene vacuna ni tratamiento
El virus causante del brote pertenece a la variante Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que todavía no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados. Tedros informó que, por primera vez, dos vacunas dirigidas específicamente contra esta variante comenzaron a probarse en seres humanos, mientras la OMS y otras instituciones investigan posibles fármacos candidatos.
El comité de expertos, que se reúne con periodicidad trimestral mientras dure la emergencia internacional, analizó la respuesta y prevé emitir recomendaciones para los próximos meses. La OMS no ha precisado cuándo se conocerán esas conclusiones, aunque expertos consideran improbable que se recomiende levantar la alerta sanitaria.
