El país todavía guarda grandes historias por conocer. Eso quedó demostrado la última semana, cuando el Ministerio de Cultura (Mincul) informó del hallazgo de los restos de un individuo de unos 1.400 años de antigüedad en la emblemática Huaca Pucllana, perteneciente al Museo de Sitio Pucllana, en Miraflores.
La arqueóloga responsable del área de intervención del Museo de Sitio Pucllana y encargada de este hallazgo, Gladys Paz Flores, contó a El Comercio algunos detalles que permiten conocer el perfil de este personaje. “Se trata de un cuerpo adulto, posiblemente masculino, perteneciente a la cultura Lima. Fue encontrado dentro de un canal que se conecta a un pozo ceremonial. Ahí se realizaban algunas ofrendas como parte de rituales de clausura. Eran grandes ceremonias”, agregó.
El hallazgo se produjo en el sector conocido como Huaca Chica, la huaca más pequeña del Museo de Sitio Pucllana, ubicada entre las calles Independencia y María Parado de Bellido, en Miraflores.
La arqueóloga informó, además, que se encontraron restos de antaras, lo que sugiere la presencia de música durante el ritual. También se hallaron otros elementos ofrendados, como conchas marinas, huesos de pescado y de camélidos, restos de vasijas, cuarzos blancos y los cuerpos de dos aves. “El elemento principal de este ritual era el individuo muerto. O sea, este cuerpo humano era la ofrenda, aparte de todo lo que estaba a su alrededor”, expresó.
“El individuo no presenta vestimenta. Lo depositaron desnudo. Solamente se conservaba su esqueleto. Como fue depositado en un canal muy estrecho, lo colocaron de costado, apoyado sobre su lado izquierdo y orientado hacia el oeste. Miraba hacia el mar y la gran pirámide de la zona”, mencionó.
Precisó que los restos óseos del individuo están completos, pero, como se encuentran in situ, todavía deben continuar con las excavaciones. “Lo que sí se logra ver es el cráneo, parte del húmero, las costillas y el fémur. Esas partes están totalmente expuestas. La extensión de los restos es de 1,30 metros, pero aún hay piezas que deben seguir excavándose para llegar a hacerlas perceptibles en su totalidad. Esos trabajos durarán unas dos semanas más”, sostuvo.
“Presumimos que el lugar donde se encontraba este pozo era de mucha relevancia. Tanto el pozo como el canal están construidos con cantos rodados, es decir, piedras de río. Esto es inusual, ya que toda la Huaca Pucllana está construida con adobitos de barro. Por ello, esta es la única estructura de piedra que se tiene en el lugar”, enfatizó.
Gladys precisó que las investigaciones en esta área se realizan desde el 2020. “La Huaca Pucllana tiene tres ocupaciones prehispánicas. Tenemos a los Lima, los Wari y los Ichma. Hemos tenido hallazgos de mucha importancia en las tres culturas. Sin embargo, la característica de los Lima es que justamente hallamos ofrendas humanas”, informó.
La arqueóloga resaltó que este hallazgo amplía los conocimientos que se tenían hasta el momento sobre esta cultura. Se sabía que los sacrificios solían corresponder a mujeres de entre 12 y 25 años, pero este individuo aparentemente es masculino. “Esto enriquece la información que tenemos sobre las prácticas rituales de los Lima. Y así podemos conocer un poco más sobre nuestra historia”, expresó.
Paz Flores informó que la Huaca Pucllana es un museo de sitio cuyo proyecto se desarrolla desde 1981. “Ya son más de 40 años de trabajo ininterrumpido. Estos restos humanos se encuentran actualmente en el sector de Huaca Chica. Los retiraremos cuando culminen las excavaciones, en unas dos semanas. Después, serán analizados y catalogados. En un par de años, el hallazgo podría incorporarse al circuito de visitas”, concluyó.
En diálogo con El Comercio, la arqueóloga Gina Marrou complementó lo explicado por Gladys Paz Flores. “Acá lo importante es dónde fue colocado este individuo. Se encontraba dentro de un canal que ya estaba construido, pero algo que llama la atención es que rompieron el sedimento para enterrar el cuerpo. Ello indica que primero funcionó el canal y, posteriormente, fue intervenido para colocar al individuo. Por eso se determina que fue una ceremonia de clausura. Es decir, el canal estaba siendo cerrado para dar paso a nuevas obras”, dijo.
“Las anteriores ofrendas se realizaban por remodelaciones, pero esta fue por una clausura. Colocar un cuerpo dentro de un canal cuando este deja de funcionar sugiere que el cierre de una estructura no era una simple acción, sino que implicaba toda una ceremonia. Se le otorgaba un significado especial al abandono del espacio”, contó.
La Municipalidad de Miraflores informó a este Diario que todas las actividades del Museo de Sitio Pucllana se financian mediante los ingresos por las visitas turísticas, el alquiler de espacios habilitados para eventos culturales y el contrato de concesión del restaurante Huaca Pucllana. El éxito de este esquema radica en que los recursos se destinan exclusivamente a las actividades y proyectos del museo.
De ese modo, la comuna de Miraflores ha colaborado con el Ministerio de Cultura en el desarrollo del museo de sitio a través de tres ejes: gestión cultural; proyecto de investigación, conservación y puesta en valor; y gestión de colecciones. “Se han alcanzado cifras récord de asistencia, tanto de visitantes nacionales como extranjeros, llegando en julio a cerca de 20 mil asistentes”, comunicó.
