Un equipo de arqueólogos realizó importantes hallazgos durante las excavaciones en la antigua ciudad de Tralleis, ubicada en la provincia de Aydın, Turquía. El Ministerio de Cultura y Turismo anunció el descubrimiento de una piscina de 2.000 años de antigüedad ubicada en el frigidarium (la sala de agua fría de los baños romanos) dentro del complejo del Gimnasio-Hamam.
Los frigidariums, situados habitualmente en el extremo norte de las termas romanas, albergaban la penúltima etapa del circuito de baño; su objetivo era tonificar la piel, revitalizar el cuerpo y cerrar los poros antes de que los bañistas se untaran en aceites. Con unas dimensiones aproximadas de 37 metros de largo por 12 metros de ancho, la piscina tenía capacidad para unas 300 personas y se cree que era utilizada por los jóvenes que se ejercitaban en el gimnasio.
Un mosaico mitológico bien conservado
A finales de julio, durante otra fase de la excavación dirigida por Çekilmez, el equipo halló una estancia de casi 2.000 años con un mosaico en el suelo que representa a un hipocampo, la criatura marina de la mitología griega asociada al dios Poseidón, según informó la agencia oficial turca Anadolu.
Las dimensiones aproximadas de la piscina son de 37 metros de largo y 12 metros de ancho. Foto: X/@MehmetNuriErsoEl hallazgo resultó imprevisto. Inicialmente, la zona parecía albergar únicamente un taller de la época bizantina, pero al profundizar los trabajos, descubrieron el pavimento decorado.
"Fue un momento muy emocionante porque se trata de un mosaico extraordinariamente bien conservado dentro del complejo", explicó Murat Çekilmez, de la Universidad Aydın Adnan Menderes. "Es un hallazgo relevante tanto en el ámbito científico como por lo que revela sobre la mitología y la vida cotidiana de la época imperial romana, periodo en el que la sala estuvo plenamente activa", añadió.
Un centro académico en la antigüedad
Çekilmez destacó que el Gimnasio-Hamam no era solo un espacio deportivo, sino una institución educativa clave donde los jóvenes recibían instrucción desde temprana edad.
"Creemos que también funcionaba como un centro científico, ya que la estructura alberga espacios dedicados a la enseñanza. Se valoraba la educación física, pero de aquí también salieron grandes mentes, incluidos médicos e ingenieros. La ciudad de Tralleis era célebre en la antigüedad por ser cuna de escritores y sabios", añadió el arqueólogo.
Según el geógrafo griego Estrabón, Tralleis fue fundada por los argivos y los trallios. Más tarde cayó bajo el dominio del Imperio Persa hasta que, en el año 334 a. C., se rindió ante Alejandro Magno. Posteriormente, pasó a manos de Antígono I Monoftalmo —general de Alejandro—, del reino de Pérgamo y finalmente de Roma. Con el tiempo, la ciudad se cristianizó y, a finales del siglo XI, fue integrada al Imperio Bizantino.
Entre sus residentes más ilustres figura Antemio de Tralles, célebre por haber sido uno de los arquitectos principales de la basílica de Santa Sofía en Constantinopla.
