Un tribunal federal de Estados Unidos anuló la suspensión de visas de inmigrantes para ciudadanos de 75 países que había sido impuesta por el Gobierno del presidente Donald Trump desde enero, al considerar que la medida excedió las competencias legales de la Administración.
La jueza Jeannette Vargas, del Distrito Sur de Nueva York, determinó que la política impulsada por el secretario de Estado, Marco Rubio, era “manifiestamente ilegal” y ordenó dejar sin efecto las denegaciones de visas que se hubieran basado exclusivamente en esta directiva.
En una sentencia de 61 páginas, la magistrada cuestionó además el argumento utilizado por el Gobierno estadounidense para justificar la suspensión, según el cual los solicitantes provenientes de los países incluidos representaban un riesgo elevado de convertirse en una “carga económica” para Estados Unidos.
El fallo señala que funcionarios estadounidenses recibieron instrucciones para denegar visas incluso a personas que cumplían con los requisitos y que probablemente serían autosuficientes. Para la jueza, este criterio contraviene las normas migratorias que exigen analizar cada solicitud de manera individual.
- LEA TAMBIÉN: Trump dice que Estados Unidos reducirá sus ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur
La decisión podría abrir la puerta a la revisión de miles de solicitudes que fueron rechazadas bajo la política ahora cuestionada.
Países de América Latina estaban incluidos
Entre los países afectados por la medida figuraban Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Uruguay, además de otras naciones de distintas regiones.
La lista también comprendía a Afganistán, Egipto, Irak, Irán, Marruecos, Nigeria, Rusia, Somalia, Tailandia y Yemen.
La suspensión comenzó a aplicarse en enero como parte de las medidas migratorias impulsadas por la Administración Trump.
yt:GQ9dfmR68FI
Fallo podría beneficiar a familias afectadas
El proceso judicial fue promovido, entre otros, por cinco profesionales colombianos cuyas solicitudes de visa fueron rechazadas con referencia a la nueva política.
También participaron seis ciudadanos estadounidenses que alegaron que la medida afectó a familiares suyos en Ghana, Jamaica, Guatemala y Etiopía, según el diario The New York Times.
Tras conocerse la sentencia, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes celebraron la decisión.
Joanna Cuevas Ingram, abogada principal del National Immigration Law Center, calificó el fallo como “una victoria significativa” para familias afectadas por la suspensión de visas y sostuvo que el tribunal dejó claro que las leyes migratorias no pueden utilizarse para justificar prácticas discriminatorias.
En la misma línea, Skye Perryman, presidenta y directora ejecutiva de Democracy Forward, afirmó que la sentencia supone un rechazo a una política que, según la organización, generó perjuicios para familias y comunidades.
Por el momento, ni el Departamento de Estado ni la Casa Blanca se han pronunciado públicamente sobre la decisión judicial.
Elaborado con información de EFE.
