La inscripción en SNAP, el principal programa federal de asistencia alimentaria de Estados Unidos, cayó más de 13% en un periodo de 12 meses, una disminución mucho más rápida de la que había previsto inicialmente el gobierno. La reducción se produce mientras comienzan a aplicarse los nuevos requisitos laborales y otras disposiciones incluidas en la ley impulsada por el presidente Donald Trump, conocida como su “big beautiful bill”.
La caída incluye a personas que ya no cumplen con las nuevas condiciones para participar en el programa, pero también a beneficiarios que, según grupos defensores, podrían seguir siendo elegibles y haber perdido la ayuda por no cumplir a tiempo con determinados trámites o por no presentar la documentación requerida. Por ahora, no está claro cuántas personas corresponden a cada uno de estos grupos.
Otro factor que dificulta determinar las causas exactas es la capacidad de las agencias estatales para implementar los cambios. Algunos departamentos encargados de administrar SNAP tuvieron problemas para adaptarse a las nuevas reglas, una situación especialmente evidente en Arizona, donde se registró la mayor reducción de beneficiarios del país.
Tia Fields, quien analiza las políticas de protección social para el grupo de defensa Invest in Louisiana, señaló que los problemas administrativos están detrás de buena parte de las pérdidas que ha observado. “Gran parte se debe al papeleo administrativo”, afirmó según ABC News.
Los nuevos requisitos laborales cambian las condiciones
Los defensores de la reforma del sistema de asistencia esperan que una parte importante de la reducción se explique porque algunas personas ahora tienen ingresos demasiado altos para continuar calificando. Desde esa perspectiva, consideran que la disminución sería una señal de que los cambios están teniendo el efecto esperado en un programa que, según sus críticos, presenta problemas de fraude.
Rachel Sheffield, investigadora de la conservadora Heritage Foundation, organización que respaldó requisitos más estrictos para SNAP, señaló: “Si hay personas que están dejando las listas de asistencia porque están trabajando y avanzando, eso sería un paso adelante”.
Los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos muestran que Arizona tuvo la caída más pronunciada, con una reducción superior al 50% en 12 meses. Georgia, Louisiana y Nevada registraron descensos superiores al 20%, mientras que Florida también experimentó una reducción importante.
SNAP pasó de 42.2 a 36.6 millones de beneficiarios
Las cifras federales preliminares muestran que el número de personas inscritas en SNAP pasó de 42.2 millones en mayo de 2025 a 36.6 millones en mayo de 2026, lo que representa una caída superior al 13% en un solo año. Los datos todavía pueden ser modificados cuando finalice su revisión.
El programa ayuda a más de una de cada 10 personas en Estados Unidos a comprar alimentos. La mayoría de sus beneficiarios tiene ingresos por debajo del nivel federal de pobreza y recibe, en promedio, unos $344 mensuales por hogar a través de tarjetas electrónicas que pueden utilizarse para adquirir alimentos.
Arizona enfrenta grandes dificultades para aplicar las nuevas reglas
El requisito laboral ampliado ya comenzó a aplicarse en gran parte del país, aunque en algunos estados entrará en vigor el próximo año. Las nuevas normas alcanzan a grupos que antes estaban exentos y establecen que determinadas personas deben trabajar, estudiar o realizar actividades de voluntariado para conservar los beneficios.
En Arizona, la inscripción cayó 55% entre abril de 2025 y abril de 2026, lo que representa más de 400,000 personas menos recibiendo SNAP. Brett Bezio, portavoz del Departamento de Seguridad Económica de Arizona, explicó: “La implementación de los cambios exigidos por el gobierno federal provocó un volumen de llamadas sin precedentes y obstáculos administrativos, incluidos requisitos adicionales de verificación, creando barreras reales para los solicitantes”.
El estado asegura que la contratación de más trabajadores y la posibilidad de presentar documentos por internet han ayudado a reducir los problemas durante los últimos meses. Sin embargo, algunos beneficiarios todavía enfrentan dificultades.
LaDiamond Lopez, de Phoenix, perdió sus beneficios en enero después de que las autoridades le solicitaran más documentos sobre sus ingresos y su hogar.
Tras realizar distintos trámites para recuperar la ayuda, esperaba volver a recibir los pagos en agosto, pero expresó su preocupación por las nuevas solicitudes de documentación: “Me aprobaron a finales de mayo, pero ahora me están pidiendo más documentos. Es un pánico”.
Los especialistas también advierten que existen otros factores detrás de la reducción. Paco Velez, presidente y director ejecutivo de Feeding South Florida, señaló que la caída de 22% en Florida está relacionada, en parte, con inmigrantes que viven legalmente en el país pero temen ser afectados por las medidas migratorias de Trump si solicitan beneficios públicos.
Mientras tanto, organizaciones de ayuda alimentaria aumentaron las donaciones para responder a una demanda creciente, aunque los defensores de SNAP advierten que los bancos de alimentos no tienen capacidad para reemplazar un programa de la escala federal.
