El pasado feriado 6 de agosto, por la Batalla de Junín, no fue una fecha cualquiera para Lima 2027: marcó el inicio oficial de la cuenta regresiva hacia los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos. A casi un año del evento multidisciplinario, el presidente de Panam Sports, Neven Ilic, llegó al país para ser parte de la fiesta y conversó en exclusiva con El Comercio en medio de las actividades. El balance fue claro: el legado de infraestructura de Lima 2019 es el activo más valioso para la organización, el compromiso de Keiko Fujimori con el proyecto, y el transporte es el mayor desafío a resolver.
— ¿Cómo ves la organización de Lima 2027 a estas alturas?
Mira, la organización de los Juegos Panamericanos no es nada fácil. Los problemas más graves que se pueden generar son infraestructura y villas. Y aquí tenemos la suerte de que la infraestructura es de nivel mundial, muy bien mantenida durante los años. Las villas están en perfectas condiciones. Es decir, hoy día nuestros desafíos son más logísticos: transporte, alimentación y muchas cosas que suenan más simples, pero no que no lo son. Es cómo uno engrana todo para que los juegos funcionen.
— ¿Es suficiente?
Pero estamos tranquilos. Yo fui elegido en 2017, vine dos años antes de los Juegos (Lima 2019) y no había nada de nada. Así que hoy día, con todo terminado en infraestructura, a un año estamos más tranquilos, lo cual no significa que no tengamos muchas cosas que hacer. Ahora estuvimos con la presidenta Keiko Fujimori y sentimos mucho apoyo de ella. Así que hay certeza de que haremos todo lo mejor que se pueda.
— ¿Qué pudiste conversar con la presidenta Fujimori?
Estuvimos con ella, nos recibió con Simone Biles. La vimos muy entendida de qué es lo que son los Juegos Panamericanos, del desafío que es para el país, para su gobierno. Tuvimos una muy buena conversación con ella.
— ¿Qué es lo que hoy te deja un poco más tranquilo dentro de la organización?
Infraestructura. Ese tema no me genera hoy día ninguna preocupación grande. Villas, que es fundamental, tampoco. Pero hay otras cosas, como te dije, que hacen que esto funcione. Esto no es solamente escenarios, sino que toda la operación es un gran desafío para que encaje y funcione. Son más de 10.000 personas, 36 deportes, muchas disciplinas. En eso estamos trabajando.
— A un año de la organización de los juegos, ¿crees que el proyecto está encaminado?
Sí, pero no quiero dejar la sensación de que no hay muchos puntos donde tenemos que preocuparnos. Está encaminado, existe una voluntad de gobierno, de Estado. Existen equipos que están trabajando bien, pero para que esto resulte de buena manera hay muchas cosas que acoplar, muchas cosas presupuestarias que hay que afinar. Y eso es lo que estamos haciendo.
— ¿Qué aprendizajes te viene dejando la organización de tres Juegos Panamericanos y Parapanamericanos?
No descuidarnos nunca. Eso es lo que yo les repito mucho. Planificamos durante años, pero el trabajo duro empieza cuando se inicia el evento y esa planificación se transforma en realidad. Hay muchos detalles, y lo que queremos es que todos los distintos actores -atletas, entrenadores, periodistas- sientan que salieron con una bonita experiencia. Es un trabajo muy bien planificado, pero más que nada tiene que ser muy bien ejecutado. En esos detalles nosotros nos preocupamos mucho.
— En Lima 2019 tu mensaje final fue que habían sido los “Juegos más grandes de la historia”. A un año de Lima 2027, ¿qué sello crees que tiene Perú como organizador y qué esperas esta vez?
Lima 2019 para mí fue muy importante porque fueron mis primeros Juegos como presidente de Panam Sports. Obviamente yo quería que, internamente, todo fuera un éxito, que el país lo viviera, que todo saliera bien, que internacionalmente alabaran lo que estábamos haciendo. Por eso tiene tanto significado para mí Lima 2019.
— ¿Es posible mejorar lo vivido hace siete años?
Creo que uno siempre tiene que superarse. Ya sabemos qué detalles -que no fueron muchos, déjame decirte- hay que mejorar. Transporte, sin lugar a dudas, ustedes mismos lo saben, es uno de los grandes desafíos que tenemos. Sabemos que no vamos a cambiar en el año que nos queda la realidad del transporte en Perú, pero buscaremos algunas fórmulas. Fundamentalmente, que los deportistas sientan que pueden llegar en tiempos relativamente adecuados desde la villa a sus zonas de competencia y volver. Porque los tiempos para un deportista son fundamentales, están muy planificados, y quedarse atrapado en un tráfico por tres horas es algo que a nadie le gusta.
— Sé que la presencia de Simone Biles aquí en Perú es obra de Panam Sports. ¿Qué misión tienen los embajadores al venir a un país donde el deporte a nivel olímpico está en proceso de crecimiento?
Abrir el mensaje. Básicamente lo que buscamos es llegar a la población de los países a través de figuras como Simone. Hoy día, por ejemplo, lo que yo he visto en Perú es que está llena de niñitas y jóvenes que la vieron competir a gran nivel, donde ella es su ídolo. Es más fácil para nosotros llegar a ese público a través de ella que a través de nuestros mensajes normales. Por eso tenemos un programa de embajadores, que son 8, 9 ó 10 deportistas de distintos deportes, que llegan a distintos grupos.
— ¿Qué te gustaría que la gente recuerde luego de Lima 2027?
Me gustaría que pase lo que el mensaje quiere que sea: que se sientan orgullosos de ser peruanos, de que esta gran fiesta se realice en su país, que estén cerca de sus atletas, que los reconozcan. No son muchas las veces donde todos los atletas de un país pueden presentarse en su espacio, ante su público y demostrar en resultados el esfuerzo que han hecho de vida. Pero al final es el orgullo patrio. Eso es lo más lindo, lo que yo más rescato.
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