El Banco Central de Argentina indicó que cerca de la mitad de sus 45 millones de habitantes contrajo una deuda, principalmente con bancos y billeteras virtuales, de los cuales unos cinco millones de deudores están en mora. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito comprenden más del 70% del saldo irregular.
La tasa de morosidad con entidades financieras alcanzó 7.6% en mayo tras 19 meses de crecimiento interrumpido y registrando un máximo que supera los registros de las últimas dos décadas. Esto coincide con un estancamiento de la actividad económica y pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores registrados.
Mientras el gobierno de Javier Milei ha manifestado que el problema de los deudores es un “asunto privado” que deberán resolver con los bancos, en Buenos Aires se realizó la primera movilización de morosos en reclamo de medidas urgentes que los ayuden a aliviar la carga de sus deudas con tasas de interés más accesibles que las actuales.
“Queremos que se declare una emergencia crediticia para los seis millones de personas que no están pudiendo pagar”, dijo Fernando Moyano, de 34 años, integrante de Endeudados Organizados.
“La gente quiere pagar, pero no puede. Deber te trae una cuestión de salud mental casi tan preocupante como la deuda misma”, añadió.
Cabe precisar que esta agrupación ya reúne a más de 4,000 miembros con problemas para afrontar sus deudas.
Milei llegó al poder a fines de 2023 con la promesa de eliminar los altísimos aumentos de precios de Argentina, revertir sus crónicos déficits fiscales y en simultáneo honrar la deuda con acreedores externos.
Si bien ha logrado desacelerar la inflación, bajar los gastos del Estado y cumplir con los pagos de deuda, la reactivación de la economía se demora y el consumo cae, en gran medida porque los salarios reales se han depreciado más del 8%.
“El aumento de la irregularidad de cartera en entidades financieras y no financieras responde a un problema macro. La insuficiencia de ingresos, sea por caída del poder adquisitivo, destrucción de puestos de trabajo o incremento de los gastos fijos por encima del promedio es el principal factor explicativo de esta dinámica”, dijo el Banco Provincia en un informe difundido a fines de julio.
La movilización, frente al ministerio de Economía, contó con la adhesión de la Confederación General del Trabajo (CGT), la principal central sindical del país, y de otras organizaciones sociales.
“El endeudamiento de las familias trabajadoras es la consecuencia directa de un modelo que deteriora los ingresos y obliga a recurrir al crédito para asumir necesidades básicas”, expresó la central sindical en un comunicado.
Elaborado con información de AP.
