Las conservas de pescado son una alternativa de larga duración que puede incluirse entre los alimentos de una mochila de emergencia para afrontar un sismo u otro desastre.
Sin embargo, su almacenamiento requiere determinadas precauciones para evitar daños en los envases que puedan comprometer la seguridad del alimento.
La Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura (Sanipes), entidad adscrita al Ministerio de la Producción, difundió una serie de recomendaciones para seleccionar, guardar y manipular correctamente las conservas destinadas a una mochila de emergencia.
1. Revisa la lata antes de colocarla en la mochila
Al comprar conservas de pescado, el primer paso es inspeccionar el estado del envase. Sanipes recomienda descartar las latas que presenten abolladuras, abombamientos, óxido o fisuras.
También es necesario comprobar que el producto se encuentre vigente para el consumo y que cuente con registro sanitario visible.
La etiqueta debe ser legible y permanecer adherida al producto para que sea posible consultar posteriormente la información necesaria.
2. ¿Qué información debe tener la etiqueta?
De acuerdo con Sanipes, el envase debe permitir identificar datos como la razón social y dirección del fabricante, fecha de producción y lote.
También deben figurar los ingredientes, contenido neto y peso drenado del producto.
Conservar esta información resulta especialmente útil porque los alimentos de una mochila de emergencia pueden permanecer almacenados durante meses antes de ser utilizados.
3. No guardes las latas junto a objetos punzantes
La ubicación de las conservas dentro de la mochila también es importante. Sanipes recomienda evitar que permanezcan junto a navajas multiusos, herramientas punzantes, llaves, linternas u otros objetos que puedan raspar o perforar los envases.
Las conservas pueden colocarse en el centro o en el fondo de la mochila, en lugar de los bolsillos exteriores, para mantenerlas más protegidas frente a golpes y otros daños.
Además, resulta conveniente elegir envases que incorporen un sistema abrefácil, ya que permiten acceder al alimento sin depender de un abrelatas durante una emergencia.
4. Revisa las conservas cada seis meses
Aunque estos productos tienen una vida útil prolongada, no deben permanecer indefinidamente en la mochila sin supervisión.
Sanipes recomienda realizar una revisión cada seis meses para comprobar que las conservas no hayan vencido y que los envases continúen en buenas condiciones.
Durante esta inspección se debe verificar nuevamente que no existan abolladuras, golpes, perforaciones u otros daños que puedan afectar el producto.
La revisión periódica también permite reemplazar con anticipación aquellos alimentos próximos a vencer.
5. ¿Dónde guardar la mochila de emergencia?
No solo importa el interior de la mochila. El lugar de la vivienda donde permanece almacenada también puede influir en la conservación de los alimentos.
La autoridad sanitaria recomienda colocar la mochila de emergencia en un espacio ventilado, libre de polvo y alejado de la humedad.
Estas condiciones ayudan a proteger las conservas y los demás elementos almacenados hasta el momento en que sea necesario utilizarlos.
6. Una vez abierta, consume toda la conserva
Si durante una emergencia se abre una conserva de pescado, Sanipes recomienda consumir el producto en su totalidad.
La razón es que una emergencia puede limitar o impedir el acceso a refrigeración adecuada, condición necesaria para conservar de forma segura determinados alimentos después de abrir sus envases.
Por ello, resulta conveniente considerar también el tamaño de las porciones al momento de seleccionar los productos que formarán parte de la mochila.
¿Por qué incluir conservas en una mochila de emergencia?
Entre sus características prácticas se encuentran su duración, facilidad de transporte y posibilidad de consumo sin procesos complejos de preparación.
El material de Sanipes señala, además, que el consumo per cápita de productos hidrobiológicos en Perú, categoría que incluye a las conservas de pescado, supera los 17 kilogramos al año.
En una mochila destinada a situaciones de emergencia, las conservas deben formar parte de una selección de alimentos y suministros preparada de acuerdo con las necesidades de cada hogar.
